¿Qué es la procrastinación? Significado y definición #
La procrastinación, llamada en broma también el síndrome del mañana, es la denominación científica del comportamiento crónico de aplazamiento. Lo que para unos es solo una costumbre molesta, para otros puede convertirse en un problema grave. La procrastinación adquiere relevancia sobre todo cuando retrasamos innecesariamente acciones planificadas y necesarias, aunque sabemos que esto tendrá consecuencias negativas. A diferencia de la procrastinación cotidiana, esto constituye una problemática seria que puede afectar tanto al rendimiento privado como al escolar, académico y profesional.
Sin embargo, procrastinar tiene poco que ver con la pereza: quien es perezoso evita el trabajo y se siente a gusto sin hacer nada. En cambio, quien sufre procrastinación no se siente nada a gusto, aunque esté haciendo algo. Por lo general, esa persona llena el tiempo que en realidad debería dedicar a la tarea prioritaria con otras actividades. El procrastinador crónico busca estas llamadas acciones sustitutivas como escapatoria para no tener que abordar la tarea pendiente.
Distintos tipos de procrastinación #
Un rasgo decisivo que diferencia la procrastinación del mero aplazamiento es el sufrimiento que provoca. Se distingue entre dos tipos de personas:
- Los aplazadores por activación realizan las tareas en el último momento porque necesitan cierto grado de excitación como motivación para poder trabajar de forma productiva y eficiente. Es cierto que acaban bajo presión de tiempo, pero entonces rinden al máximo y finalmente terminan las actividades que deben realizar.
- En cambio, los aplazadores por evitación sufren miedo al fracaso y esquivan esos sentimientos negativos. Por eso evitan por completo las tareas difíciles. La situación se vuelve problemática cuando se fracasa en los exámenes del colegio, la universidad o el trabajo, o cuando se aplazan las tareas hasta que finalmente le despiden o le dan de baja en sus estudios.
Además, se pueden observar distintos tipos de procrastinación en función del ámbito en el que aparecen:
- Procrastinación cotidiana: Se refiere al aplazamiento de tareas cotidianas poco agradables, por ejemplo pedir por teléfono una cita con el dentista o limpiar el baño. Estas tareas a menudo no tienen una prioridad alta ni consecuencias negativas inmediatas, por lo que se posponen con especial facilidad.
- Procrastinación administrativa: Se trata del aplazamiento de tareas administrativas aburridas, en las que sin embargo suele ser importante realizarlas con cuidado y no incumplir los plazos. En el ámbito profesional podría afectar a la facturación o al cierre anual; en el privado, a la declaración de la renta.
- Procrastinación académica: Esta forma de procrastinación afecta sobre todo a los estudiantes, que pueden realizar sus tareas de forma autónoma durante un largo periodo. A menudo aplazan los trabajos evaluables porque solo tienen que entregarlos en fechas que parecen muy lejanas. Esto se conoce también como síndrome del estudiante.
- Procrastinación funcional, también llamada espera estratégica: Con este tipo de aplazamiento se confía en que los problemas se resuelvan solos con el tiempo, pierdan relevancia o mejoren las propias opciones de actuación. Esta táctica suele interpretarse como prudencia y se asocia a políticos y directivos.
El círculo vicioso de la procrastinación: cuando aplazar se convierte en un problema #
Cuando consideramos que una tarea es aburrida, agotadora o desagradable, no la abordaremos con tantas ganas como algo que nos parece más emocionante, más fácil o más agradable. Esa es la razón por la que nuestro cerebro reacciona con acciones evasivas y sustitutivas ante la resistencia frente a una tarea poco grata. Evitar algo desagradable y hacer en su lugar algo que produce más placer es totalmente comprensible y absolutamente normal.
Por lo general, tendemos a preferir acciones sustitutivas que muestran un efecto positivo inmediato, porque queremos sentirnos bien enseguida. A corto plazo, eso proporciona una satisfacción rápida y los sentimientos desagradables, como el miedo, disminuyen. A largo plazo, sin embargo, cuanto más a menudo se procrastina, más se condiciona el cerebro a la evasión. Si uno se siente sobrepasado y teme no estar a la altura de la tarea, eso favorece igualmente el aplazamiento, porque el miedo impide ya el simple hecho de empezar. Así, la procrastinación merma el rendimiento de muchas personas.
Entretanto, las consecuencias pueden ir a peor: los resultados entregados con retraso, los fracasos y las malas valoraciones van acompañados de culpa y vergüenza y alimentan el miedo a volver a fallar la próxima vez. Cuanto más a menudo se vinculan los retos a estas emociones negativas, más difícil resulta empezar las tareas, mantenerse en ellas y llevarlas hasta el final. Conviene romper pronto este círculo vicioso para superar la procrastinación y volver a anotarse éxitos.
Por qué procrastinamos: las verdaderas causas de un vistazo #
Quien aplaza continuamente algo importante puede hacerlo por los motivos más diversos. Las causas de la procrastinación son muy variadas, pero pueden agruparse a grandes rasgos en problemas organizativos y psicológicos. Afirmar que alguien es simplemente perezoso o que no se esfuerza lo suficiente no da en el clavo, porque las causas de la procrastinación son más profundas.
Causas organizativas #
- Montañas de tareas abrumadoras: Tanto los proyectos gigantescos y poco claros como las listas de tareas interminables y sin estructura generan bloqueos mentales y la sensación de no saber por dónde empezar.
- Objetivos poco claros: Muchas personas afectadas por la procrastinación tienen dificultades para ver el sentido de actividades poco agradables pero necesarias, para imaginarse el estado futuro positivo tras haberlas realizado y para mantener el objetivo a la vista.
- Mala gestión del tiempo: Si nunca se ha aprendido a establecer prioridades sensatas y a distribuir el tiempo con previsión, resulta más fácil desplazar las tareas urgentes y malgastar el tiempo en acciones sustitutivas sin importancia.
- Falta de estructura: Según varios estudios, las personas que no tienen una rutina diaria estructurada tienden mucho más a la procrastinación que las personas bien organizadas.
- Demasiadas distracciones: Los factores de distracción en el entorno de trabajo, por ejemplo los mensajes que se iluminan en el smartphone, facilitan la huida hacia acciones sustitutivas. Algunas personas tienen miedo a perderse algo, se distraen con rapidez y pierden mucho tiempo con las redes sociales y otras aplicaciones.
Causas psicológicas #
- Miedo al fracaso: Muchas personas que procrastinan tienen mucho miedo de no cumplir con sus propias exigencias o con criterios de evaluación externos y de recibir comentarios negativos.
- Miedo al éxito: Aunque en un primer momento sorprenda, el miedo al éxito también puede provocar procrastinación. Cada éxito aumenta las expectativas y conlleva el riesgo de fracasar en la siguiente tarea.
- Predisposición personal: Varios estudios han demostrado además que la procrastinación está relacionada con determinados rasgos de personalidad. Quien es menos concienzudo y controla mal sus impulsos tiende, por tanto, más a procrastinar.
- Perfeccionismo: A menudo también procrastinan los perfeccionistas. La exigencia de realizar una tarea a la perfección suele impedirles dar siquiera el primer paso.
- Comorbilidad: Por último, enfermedades psíquicas graves como el TDAH o la depresión pueden provocar falta de concentración o apatía y estar relacionadas con la procrastinación.
¿Cuáles son los síntomas de la procrastinación? #
Es cierto que la procrastinación en sí no se considera una enfermedad psíquica independiente, sino un patrón de comportamiento; sin embargo, existen síntomas que pueden acompañarla o derivarse de ella. Si está de acuerdo con la mayoría de las siguientes afirmaciones, es señal de que procrastina en una medida preocupante:
- Aplaza una y otra vez la realización de tareas importantes hasta el último momento y no consigue cambiar su comportamiento, aunque sufra por ello.
- La presión crónica de tiempo carga su día a día en los estudios, el trabajo o la vida privada.
- Debido al aplazamiento, se enfada a menudo consigo mismo, se desvaloriza y se siente un fracasado.
- Tiene constantemente mala conciencia porque no hace lo que debería hacer.
- El comportamiento de aplazamiento le provoca insatisfacción, malestar, estrés, tensión e inquietud interior.
- Ya experimenta consecuencias negativas por la pérdida de rendimiento, p. ej. que tiene que conformarse con malas notas, no aprueba exámenes o no le ascienden.
- Su comportamiento afecta cada vez más a sus relaciones interpersonales, por ejemplo porque no cumple sus promesas y compromisos.
- El aplazamiento tiene consecuencias económicas, porque incumple los plazos para pagar facturas, cancelar suscripciones o saldar deudas.
Superar la procrastinación paso a paso: 8 consejos probados en la práctica #
La buena noticia: La procrastinación es un patrón de comportamiento que por regla general usted mismo puede romper y modificar. Las personas afectadas simplemente no han aprendido a organizarse bien o a abordar tareas desagradables a pesar de la resistencia. Por eso no saben cómo aprovechar su tiempo de manera eficiente y mantenerse constantes en una tarea. ¡Aproveche ocho consejos prácticos que le ayudarán a superar la procrastinación!
1. Fijar objetivos y prioridades claros #
Las personas que procrastinan suelen tener dificultades para priorizar las tareas importantes. Un método sencillo para ordenar las cosas según su importancia y su urgencia es la llamada matriz de Eisenhower. Por ejemplo, comprar un regalo de cumpleaños puede ser urgente y, sin embargo, no especialmente importante. Para valorar mejor la relevancia de las tareas para las que aún dispone de mucho tiempo, ayuda fijarse objetivos claros y visualizarlos, por ejemplo, en un vision board, para mantenerlos presentes.
2. Dividir los grandes proyectos en pequeñas subtareas #
Nada invita más a procrastinar que un proyecto a largo plazo en el que el resultado queda todavía muy lejos. Incluso los que tienen talento organizativo pueden perder aquí la visión de conjunto y calcular mal el esfuerzo. Por eso es aún más importante dividir el proyecto en paquetes de tareas más pequeños, que sean más fáciles de realizar y cuya finalización proporcione sensaciones de éxito mucho más rápido. Un recurso eficaz para ello es una estructura de desglose del trabajo .
3. Hacer visibles los progresos #
Para superar la procrastinación de forma duradera es esencial mantener su motivación. Por eso, al igual que sus objetivos, también debería hacer visibles sus progresos, por ejemplo con ayuda de listas de tareas , tableros Kanban o diarios de aprendizaje . Procure que los objetivos a corto plazo sean realistas, para alcanzar la mayoría de ellos, ¡y celebre sus éxitos! También las pequeñas recompensas tras las tareas terminadas pueden resultar motivadoras.
4. Empezar y terminar puntualmente #
Un método acreditado para superar la procrastinación es la restricción del tiempo de trabajo. Consiste en limitar de forma estricta su tiempo diario de trabajo o de estudio a franjas breves claramente definidas. Empiece, por ejemplo, con 10 minutos al día. Solo cuando los haya dedicado exclusivamente a la tarea podrá ampliar el periodo. Gracias a las horas de inicio y de fin vinculantes, el tiempo de trabajo disponible se reduce artificialmente, lo que está demostrado que aumenta la productividad y la eficiencia durante la jornada. Al mismo tiempo, la restricción del tiempo de trabajo reduce la barrera de entrada.
5. Conseguir empezar #
El problema al procrastinar suele ser que nos proponemos demasiado y ni siquiera empezamos. Es más eficaz situar el listón tan bajo que apenas genere resistencia. Póngaselo fácil para empezar e investigue primero en internet instrucciones y plantillas para su tarea. En cuanto haya conseguido arrancar, también puede probar “Eat the Frog”. Este método dice que debe abordar directamente la tarea más desagradable del día. Aunque cueste: después de una sensación de éxito así, todo lo demás le saldrá con más facilidad.
El primer intento no tiene que ser perfecto. Permítase empezar mal e ir optimizando paso a paso.
6. Eliminar las fuentes de distracción #
Basta una llamada inesperada o una simple mirada al móvil, y su concentración se esfuma. Las fuentes de distracción en el entorno de trabajo son fatales, porque le sirven las acciones sustitutivas en bandeja y le apartan de su foco. Y cuando ya está procrastinando, rara vez vuelve a la tarea. Puede prevenirlo con el detox digital : retírese, por ejemplo, a un lugar tranquilo y apague su smartphone o al menos active el modo avión.
7. Romper los patrones de pensamiento negativos #
Fracasos, reveses, consecuencias negativas: a veces la procrastinación está ya tan arraigada que parece que todo sale mal. Entonces un diario de gratitud puede prestarle un buen servicio. Porque cuando anota lo que ha conseguido (aunque sea solo una acción sustitutiva), vuelve a ver éxitos. Eso puede reforzar su confianza en sí mismo y contribuir a romper los patrones de pensamiento negativos. Quien cree en sí mismo y es consciente de sus capacidades puede superar más fácilmente la procrastinación y dedicarse de manera más eficaz a las tareas pendientes.
8. Automatizar las tareas recurrentes #
Sobre todo las tareas administrativas molestas y redundantes generan en muchas personas una resistencia interior. Apenas consiguen motivarse, porque repetir constantemente pasos de trabajo de forma manual agota mentalmente, es aburrido y cuesta un tiempo innecesario. Por suerte, las soluciones digitales modernas ofrecen la posibilidad de automatizar muchas tareas recurrentes. Así puede hacer que se realicen rápidamente tareas que antes se quedaban pendientes por procrastinación administrativa y aprovechar el tiempo para actividades más provechosas.
Superar la procrastinación con SeaTable: así organiza su día a día sin esfuerzo #
SeaTable es una plataforma no-code con IA que permite estructurar grandes volúmenes de datos, crear aplicaciones y automatizar procesos sin conocimientos de programación. Numerosas funciones le ayudan a organizar su trabajo de forma eficiente y a superar la procrastinación. Especialmente útiles son las distintas posibilidades de visualización:
- Con las columnas de selección única puede establecer prioridades con toda facilidad y ordenar las tareas por importancia y urgencia.
- Gracias a las vistas de calendario y de línea de tiempo tiene siempre las fechas a la vista y puede ajustar las prioridades según la urgencia.
- En la vista en árbol puede dividir los grandes proyectos en subtareas y representarlos de forma estructurada en varios niveles.
- La vista Kanban agrupa las tareas según su estado de procesamiento y hace bien visibles los progresos.
- Con las columnas de casillas de verificación puede marcar las tareas terminadas y señalar directamente sus éxitos.
Además, puede configurar automatizaciones y funciones de IA para hacer innecesarias las intervenciones manuales en actividades repetitivas y construir flujos de trabajo eficientes. Y por si fuera poco, SeaTable ofrece un montón de plantillas para empezar de inmediato:
- Plantilla para una lista de tareas estructurada
- Plantilla para una estructura de desglose del trabajo
- Plantilla para un rastreador de hábitos
- Plantilla para un plan de aprendizaje eficiente
Priorice sus tareas con una lista de tareas estructurada.
Con una estructura del plan de trabajo divide los proyectos en subtareas y mantiene la visión de conjunto.
Con un rastreador de hábitos sigue sus objetivos y cuántos días se mantiene constante.
Utilice un plan de aprendizaje para afrontar una gran carga de estudio y dirigir su proceso de aprendizaje.
Conclusión: superar la procrastinación de forma duradera con la estructura adecuada #
Rara vez superará la procrastinación proponiéndose mucho y queriendo realizar una tarea a la perfección. Con ello se somete a una presión innecesaria y alimenta el miedo al fracaso y los reproches hacia sí mismo. Es más eficaz priorizar sus tareas, dividirlas en subtareas más pequeñas y trabajarlas en bloques de tiempo fijos, para reducir la barrera de entrada y establecer rutinas . Intente además eliminar conscientemente las fuentes de distracción para evitar las acciones sustitutivas. La mejor forma de motivarse es empezar poco a poco, hacer visibles sus progresos y mantener sus objetivos a la vista. Las herramientas digitales también pueden ayudarle.
Preguntas frecuentes sobre cómo superar la procrastinación #
¿Cuál es el motivo principal de la procrastinación?
¿Cuándo necesita tratamiento la procrastinación?
¿Cómo ayuda la división en subtareas contra la procrastinación?
¿Cómo ayudan las plantillas a superar la procrastinación?
¿Se puede superar la procrastinación de forma duradera?